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domingo, 16 de septiembre de 2018

Aprender a estudiar.


Técnicas de Estudio

Antes de introducirnos en las técnicas de estudio, creemos necesario llegar a una definición de lo que es el estudio:

El estudio es una modalidad de aprendizaje, un caso especial de actividad cognitiva académica, frecuentemente individual, intencional, intensiva, autorregulada y basada en un texto, que además supone automotivación y esfuerzo personal.

Las técnicas de estudio son el  conjunto de hábitos, formas o estilos de cada persona para actuar o pensar en cada situación.
Son los modos característicos por los que un individuo procesa la información, siente y se comporta en las situaciones de aprendizaje.
Al ser el estilo de aprendizaje algo propio de cada persona podemos hablar de distintos estilos de aprendizaje, los estilos de aprendizaje no son inamovibles, son relativamente estables, es decir, que pueden cambiar. Son susceptibles de mejora y, además, deben siempre mejorarse.
Dominándolos se puede utilizar un estilo u otro según lo requiera la situación donde se tenga que aplicar. El alumno, con la orientación del maestro, aprende a descubrir cuáles son los rasgos que perfilan su propio estilo y, a la vez, identifica cuáles de esos rasgos debe utilizar en cada situación de aprendizaje para obtener mejores resultados.

¿Qué ventajas nos ofrece conocer y potenciar los estilos de aprendizaje de nuestros alumnos?
- Nosotros podemos orientar mejor el aprendizaje de cada alumno si conocemos cómo aprende. Es decir, que la selección de nuestras estrategias didácticas y estilo de enseñanza será más efectivo.
- La aplicación en el aula de los estilos de aprendizaje es el camino más científico de que disponemos para individualizar la instrucción.
- Si nuestra meta educativa es lograr que el alumno aprenda a prender, entonces debemos apostar por ayudarlo a conocer y mejorar sus propios estilos de aprendizaje.

Esto le permitirá al alumno, entre otras cosas, saber:

- Cómo controlar su propio aprendizaje.
- Cómo diagnosticar sus puntos fuertes y débiles como alumno.
- Cómo describir su estilo o estilos de aprendizaje.
- Conocer en qué condiciones aprende mejor.
- Cómo aprender de la experiencia de cada día.
- Cómo superar las dificultades que se le presentan en su proceso de aprendizaje.


Estrategias de estudio.
A menudo, se cree que la adquisición de  las estrategias de estudio es espontánea, a medida que el estudiante  progresa académicamente.  Este “olvido” adquiere una especial vigencia en las enseñanzas secundarias y universitarias y  su enseñanza no forma parte de un objetivo específico del currículum. Se supone así, que el estudiante domina los instrumentos intelectuales necesarios para el logro de un aprendizaje eficaz.
Aprendizaje autorregulado.
La autorregulación del aprendizaje es un proceso activo y constructivo, donde los estudiantes a través de diferentes acciones (planificación, supervisión, regulación de sus cogniciones) establecen metas para  sus aprendizajes. Estas actividades de autorregulación median entre los individuos en sus contextos y su rendimiento global.
El estudio como actividad autorregulada, presenta una serie de características:
·         Es una actividad dirigida a metas que poseen un carácter variable. Ej. preparar un examen, realizar un trabajo para exponer en clase, etc.
·         Es sensible a la demanda del contexto en el que se desarrolla. Si bien el estudio parece ser una actividad que se realiza en solitario, es el resultado de una fuerte deliberación social, que se da como resultado de la interacción con otros.
·         Es sensible a la demanda de la tarea a realizar o estudiar.  A partir de esto, aparecerán variables en las estrategias a utilizar.
·         Es sensible al conocimiento general del mundo y al conocimiento específico de la materia que posee el estudiante. Su conocimiento le permite predecir con qué facilidad adquirirá otros conocimientos.
·         Es sensible al conocimiento estratégico. No basta con poseer conocimientos, sino que también es necesarios saber cómo activarlos y utilizarlos en un determinado momento.
·         Tiene en cuenta la interrelación existente entre los procesos metacognitivos, cognitivos y motivacionales que se desarrollan en una actividad. A través de las estrategias motivacionales, se activa y mantiene el proceso.
·         Supone, en muchos casos, una forma especial de lectura.

  
Estrategias implicadas en el aprendizaje autorregulado.

Estrategias de autorregulación
Estrategias cognitivas
Estrategias motivacionales
Estrategias de gestión de recursos
·         Planificación
·         Supervisión
·         Revisión
·         Valoración
·         Selección
·         Repetición
·         Elaboración
·         Organización
·         Orientadas al sostenimiento de los compromisos e intenciones de estudio.
·         Orientadas a la defensa de la imagen y el bienestar personal
·         Gestión del tiempo.
·         Gestión del entorno.
·         Gestión de ayuda.


Se debe tener en cuenta que  los estudiantes pueden conocer estas estrategias, pero no usarlas. Deben estar motivados durante el estudio para utilizarlas.

Estrategias de Autorregulación

·         Planificación: se la considera como el conjunto de actividades que definen y facilitan que el resultado de las planificaciones, sea óptimo. Esto es llevado a cabo, por ejemplo, estableciendo metas de estudio, realizando una lectura veloz de la información antes de estudiarla, haciendo preguntas antes de comenzar a leer el materia, entre otras.
Los estudiantes que llevan a cabo estas técnicas de estudio, dicen obtener mejores rendimientos que aquellos estudiantes que no las emplean.
Estas actividades se promueven con el fin de ayudar a los a estudiantes a:
ü  Activar o priorizar aquellos elementos importantes del conocimiento previos;
ü  Proyectar el empleo de diferentes estrategias cognitivas y motivacionales;
ü  Promover un uso efectivo y adaptativo de los recursos;
ü  Facilitar la organización y comprensión del material que se va a aprender.
·         Supervisión: se la define como la atención deliberada a determinados aspectos del comportamiento de cada uno. Incluye actividades como: mantener y orientar la atención mientras se estudia y detectando la pérdida de ésta, verificando la comprensión y la coherencia del material realizando diferentes preguntas, localizar los déficit de comprensión, etc.
·         Revisión: esta estrategia es difícil de diferenciar de la de supervisión. La revisión sería el paso siguiente, es decir abarcaría las modificaciones de aquellos procesos que se han detectado como deficitarios o bien, si su valide ha sido comprobada, la toma de decisiones de mantenimiento.
Ambos procesos, le permitirán al estudiante, controlar su progreso, realizando los cambios necesarios para el logro de las metas que han sido propuestas. Ej.: mirara exámenes previos para orientar nuestro estudio a la información relevante, revisar los apuntes que no hemos comprendido bien, descansar un tiempo y poder retomar el estudio más tarde, etc.
   
·         Valoración: es el proceso destinado a facilitar un conocimiento condicional en torno al uso de las diferentes estrategias y técnicas y el rango de aplicabilidad de éstas para distintas tareas.

El empleo óptimo de las estrategias de autorregulación, parece optimizar y/o facilitar:
v  Gestión de los recursos personales y el uso del tiempo de estudio que hace el estudiante;
v  El pensamiento reflexivo;
v  La organización del tiempo disponible
v  La adecuación de las autoevaluaciones realizadas
v  La efectividad de las planificaciones
v  El establecimiento de nuevas metas de aprendizaje.

  
Cuando el sujeto estudia intervienen en este acto cuatro procesos que estarán relacionados con estrategias específicas que serán sostenidas por tácticas bien definidas que resulten la optimización del aprendizaje:
Los cuatro procesos que intervienen en todo acto de estudio son:
·         ADQUISICION: adquirir información es atender; por ello en este proceso intervienen los procesos de atención que a su vez activan los procesos de repetición; conjuntamente permitirám llevar la información sensorial a la MCP.


·         CODIFICACION: el paso de la informacion de la MCP a la MLP requiere de este proceso. Codificar es traducir y sobre la base de procesamiento se aproxima a la comprensión.

RECUPERACIÓN DE LA INFORMACION: el sistema cognitivo necesita contar con la capacidad de recuperación o de recuerdo de ese conocimiento almacenado en la MLP.


  • ·             APOYO AL PROCESAMIENTO: estas estrategias ayudan y potencian el rendimiento de las de adquisición, codificación y de recuperación, incrementando la motivación, la autoestima, la atención. Garantizan el clima adecuado para un buen funcionamiento de todo el sistema cognitivo.

 Estrategias Cognitivas

·         Selección: esta herramienta le permite al alumno separar lo importante de
 lo irrelevante, favoreciendo la comprensión. Ej.: vistazo inicial, seleccionar mediante el subrayado, resumen.
·         Repetición: implicar recitar o repetir partes de la información, con el fin de mantenerlo activo en la memoria de trabajo. No es efectivo para la incorporación de información a esquemas previos.
·         Organización: le permite al estudiante a estructurar los contenidos planteados a través de conexiones, dando como resultado la coherencia interna para la información. Ej.: clasificar la información, aprender en base a un determinado criterio.
·         Elaboración: establecer conexiones externas entre el conocimiento recién adquirido  y el ya existente. Ej.: explicar a otro las ideas del material a aprender, crear analogías vinculando la información vieja con la nueva, hacerse preguntas y responderlas a través de información que  ya se posee.


Estrategias Motivacionales.

Se las define como los mecanismos y procedimientos empleados para gestionar aquellas situaciones riesgosas que afectan el bienestar personal y / o para promover estados emocionalmente adaptativos.



Gestión del tiempo y ayuda: Es el control activo  de recursos que el estudiante tiene a disposición tales como el tiempo, el entorno de estudio, la ayuda de profesores y compañeros. También se tiene en cuenta como el entorno se adapta a los objetivos, apoyando sus esfuerzos para realizar las tareas académicas.


Enseñar a autorregular el aprendizaje: El aprendizaje es un proceso y el aprendiz debe estar motivado para participar activamente de él y tener el control. Los profesores deben ayudar al estudiante en esta tarea considerando principios de instrucciones básicos: 
a)    Facilitar reglas explicitas.
b)    Emplear una instrucción socrática.
c)    Desarrollar metáforas alternativas para el aprendizaje.
d)    Elaborar exámenes que reflejen las metas del curso.

El profesor debe asegurarse que las estrategias sean comprendidas y se puedan utilizar en forma simultánea y no lineal.







Fuente: Psicopedagogas 
              María Pía Scocco
              Karina Gallotta
              Lorena González

miércoles, 28 de diciembre de 2016

EDUCACIÓN DE ADULTOS






Por las Psicopedagogas:
Karina Gallota
María Pía Scocco
Lorena González

Resultan de larga data las discusiones que se generan en relación al sistema educativo y más específicamente a los problemas de aprendizaje que manifiestan los alumnos en general, pero poco se habla de los problemas de la enseñanza.
La propuesta de este ensayo es la de iniciar un camino – sucinto - sobre aquellas cuestiones referidas a la enseñanza y en particular aquella vinculada con los adultos y el perfil del docente que asuma esta labor.
Remitirnos a una definición de adulto nos demandaría, sobre todo en estos tiempos, una discusión más profunda acerca de lo que supone serlo en la actualidad. El hablar de adultos nos invita a mencionar algunas características que lo hacen particular a la hora de iniciar o retomar su trayectoria escolar no encauzada,  tal como lo define Flavia Terigi “trayectorias escolares que siguen el modelo de las trayectorias teóricas pero muchas siguen otro cauce”, en tanto existen variables que afectan el desempeño escolar del alumno. Jóvenes que han desertado del sistema regular de educación por motivos económicos o familiares, madres / padres solteros que son sostén de familia o bien madres, padres que se proponen mejorar su calidad de vida a través de los estudios alumnos con historias de fracasos escolares recurrentes; adultos que asisten a la escuela luego de su jornada laboral, etc, son los que retoman aquello, que por las ya mencionadas razones y muchas más, han dejado pendiente.
Ahora bien, ¿con qué tipo de docentes se encuentran estos adultos? ¿Qué perfil debe tener un docente de adultos? Estos interrogantes nos conducen a manifestar como una primera aseveración que lo heterogéneo es la característica que los define y esto lo podemos ver reflejado en sus diversas designaciones, como por ejemplo: maestro, formador, instructor, comunicador, profesor, gerontólogo educativo, andragogo. Respecto de este último, resulta pertinente la definición que hace la UNESCO  como "la ciencia de la formación del hombre";  en  contraposición al concepto de pedagogía que en su etimología significa “formación del niño”.
Retomando el sentido de las diversas designaciones, éstas no hacen más que revelar las distintas concepciones en torno a lo educativo y su metodología en función de los diferentes objetivos. Por lo tanto, no hablaremos de un proceso único y tendiente a la homogenización de conocimientos o habilidades, que determinen un solo perfil de docente de adulto, dada la existencia de múltiples profesionales que deben especializarse en función de una mejor práctica en la formación de aquellos alumnos.
En este sentido y teniendo en cuenta el variado, complejo y amplio  mundo de contenidos que abarcan el universo educativo, prácticamente imposible de llegar a dominar por un único docente, consideramos pertinente abocarnos a  uno de los ámbitos imprescindibles que hacen a su labor: el ámbito actitudinal. “…es el ámbito actitudinal el mejor marco para configurar una formación de adultos con un sentido pedagógico articulado en torno a las grandes finalidades que persigue la educación de adultos” (Tennant,M; 1991).
Acordamos y consideramos oportuno mencionar la propuesta que hacen los autores Marta Fernández Prieto y Jesús Valverde Berrocoso, sobre este aspecto actitudinal que conforma una  parte del perfil del docente de adultos, clasificándolo en los siguientes ámbitos: Político Socio-comunitario; Ético-moral; Relación interpersonal; Modos de pensamiento; Practico-educativo.
En un intento de dar  respuesta a  la segunda  pregunta que nos formulamos al principio de este ensayo, estas clasificaciones permitirán concluir en lo que resultaría deseable y esperable – a nuestro criterio – como perfil de cualquier docente y especialmente para adultos teniendo en cuenta que desde su accionar, acompañado de una actitud de liderazgo - mas no de autoritaria – promueve una educación en un doble sentido: el de autoconciencia y el de liberación, en tanto se dirija a un cambio de la realidad que puede presentarse devastadora y sin un porvenir, tal como se le presenta a los jóvenes a los que hace referencia Perla Zelmanovich [1] y en los que se corre un doble riesgo, la de equiparar la vulnerabilidad de los niños con la de los adultos y aun peor anteponiendo la propia vulnerabilidad adulta a la del niño-joven.
Una concepción pluralista que reconozca las diversidades y apunte al compromiso individual y social cuyo objetivo sea el de la cooperación y a no hacer “oídos sordos” dejando en la puerta del aula los problemas y las realidades sociales que atraviesan  los alumnos, la importancia del aprendizaje cooperativo, activo y creativo que el docente de adultos debe estimular y construir mediante una atmosfera sana, de respeto, confianza, motivación, cooperación, diálogo y aceptación para que el trabajo docente-alumno y alumno-alumno conduzca a la implicación individual que continúe en la construcción del conocimiento, la búsqueda activa y que además, en lo posible vincule el objeto de estudio con experiencias  de la vida cotidiana que ayuden y faciliten su comprensión y aprehensión,  visión que se vincula directamente con lo ético  y moral en tanto implica respeto y solidaridad por parte del educador hacia su grupo. El  diálogo y la comunicación favorecerán las relaciones interpersonales que, en el marco de la relación asimétrica, contribuirá al desarrollo de una relación empática sirviendo de instrumento de reflexión y enriquecimiento personal. Esta horizontalidad en la comunicación bien podría asociarse con algunas de las ideas de un gran referente en América Latina en educación de adultos como fue Paulo Freire , en las que mencionaba la necesidad de desarrollar una pedagogía de las preguntas, en tanto los profesores tienden a contestar preguntas que los alumnos no han hecho; que enseñar exige saber escuchar y respeto a los saberes de los educandos y finalmente concluir que el profesor  pasa a ser alguien que es enseñado en el dialogo con los alumnos (proceso dialéctico). La capacidad del dialogo, escucha y respeto por las opiniones de los otros posibilitará un intercambio constructivo de criterios  propiciando un clima  para la predisposición positiva del aprendizaje.
Mónica Coronado -psicopedagoga especialista en educación superior- asegura que para lograr esta buena predisposición, es necesario prestar atención a muchas variables y factores condicionantes que se pueden presentar, basándose en 4 ejes fundamentales de la dinámica organizativa de la enseñanza-aprendizaje: La calidad de la organización y diseño; El proceso individual y grupal; La estrategia a corto, medio y largo plazo, aceptando riesgos limitados y El seguimiento y constatación de logros y resultados. Para la autora,  las aptitudes generales de un docente de adultos implican la capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica, aprender, actualizarse, comprometerse e  identificar, plantear y resolver problemas.
Sobre estas aptitudes Jaume Trilla[2]   amplía la idea diciendo que el saber es continuo, no estático ni completo, es esencial para que el educador de adultos no lo considere de su exclusiva posesión, sino que aquel se desarrolla en la doble dirección formador – adulto, teniendo en cuenta al adulto y su amplia experiencia de vida como base de sus nuevos conocimientos, procurando que el grado de dependencia axiológica [3]  sea cada vez menor en la medida en que el adulto adquiera mayor autonomía moral frente al docente.
Para concluir, Una actitud de pensamiento flexible y con capacidad de adaptación a los cambios que impone la realidad sumado a una continua actitud de interrogación, constituyéndose como un elemento educativo de primer orden para la formación de la cognición social deberá asumirse como propio del acto pedagógico. Estar atento a la expectativa acerca de lo que los educandos manifiestan en sus discursos como necesidad de aprendizaje, así como procurar un ambiente en la cual el adulto pueda expresarse, rescatar y compartir sus experiencias sin presión de patrones autoritarios. Favorece un clima de respeto hacia el logro de objetivos comunes en grupos. Consideramos por todo lo anteriormente expuesto, que el acto de asumir la enseñanza de adultos implica un doble desafío, ya que deberá ser productivo tanto para el docente en su rol activo, que demanda la mejora y la reconstrucción de su práctica diaria, como para aquellos adultos que, apuestan a que su educación sea la primordial herramienta que simbolizará las llaves que abrirán las puertas, que les permitirá transitar por caminos en pos de una mejor calidad de vida para sí mismos  y para sus prójimos y así alcanzar nuevas metas proyectándose hacia el futuro.

Bibliografía:
Coronado, Mónica (2008) Ampliación, enriquecimiento y consolidación de la práctica profesional. Ed. Noveduc. Buenos Aires
Fernández Prieto, Martha - Valverde Berrocoso, Jesús  (1995) Revista Universitaria de formación del Profesorado. Vol. N° 22 pp. 99-106 WEB: http://www.aufop.com/aufop/uploaded_files/articulos/1269129607.pdf
Freire, Paulo. (2004)  Cartyas a quien pretende enseñar. Siglo XXI Editores Argentina
Tennant Mark Adultez y aprendizaje: enfoques psicológicos, 1ª ed.(01/1991) El Roure Editorial, S.A.
Terigi, Flavia (2012) “Las cronologías del aprendizaje: Un concepto para poder pensar las historias escolares” Jornada de apertura del ciclo lectivo 2010. 23 de febrero 2010. Santa Rosa, La Pampa.
Trilla, Jaume. (1992) El profesor y los valores invertidos. Neutralidad y beligerancia en la educación. Editorial Paidos. Barcelona
 Página web consultada:
 Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura - UNESCO http://www.unesco.org/education/uie/confintea/paris_s.pdf
Diccionario de la Real Academia Española http://www.rae.es/




[1] Perla Zelmanovich en el texto “Contra el Desamparo”
[2] Jaume Trilla Bernet, catedrático de la Facultad de Pedagogía y miembro del grupo de Investigación en Educación Moral (GREM) de la Universidad de Barcelona. Doctor en Pedagogía por dicha Universidad. Autor de diversas publicaciones y director de proyectos de investigación sobre Educación no formal e informal.Ha sido vicepresidente de la División de Ciencias de la Educación de la Universidad de Barcelona desde 1986 hasta 1988.
[3] “GRADO DE DEPENDENCIA AXIOLOGICA” Nivel de autonomía moral del educando respecto al educador, capacidad del primero de deslindar la autoridad del docente de lo que son opiniones personales.

sábado, 17 de septiembre de 2016

FELIZ DÍA DEL PSICOPEDAGOG@!!!





Encontré esta poesía en la web, la comparto con ustedes.


POESIA PARA UNA PSICOPEDAGOGA


Yo soy uno de esos chicos
que necesita cambiar,
que no sabe armar las frases
y le cuesta calcular.
Yo sé que ustedes estudian
para aprender a ayudarnos,
aunque a veces son muy plomos
cuando dicen ¿vos que pensás?
Mi inteligencia atrapada
no me deja preguntar
y mis palabras se callan
cuando quisieran gritar.
Yo no sé qué cosas raras
la escuela quiere enseñar,
si en los libros nunca sale:
¿como hablar con mi mamá?
Esa Psicopedagoga que voy a visitar
me deja hacer cualquier cosa
¡hasta llorar y callar!
A veces me quedo mudo
no me sale ni jugar,
pero ella no me apura
¿tendrá tiempo de esperar?
Yo siento que hay a mi lado
alguien que me da un lugar,
que le interesa escucharme
hasta cuando no quiero hablar.
Sigan en la escucha atenta
Para que nosotros podamos cambiar,
porque hay niños de alas rotas
que quieren y pueden volar.

















Fuente: http://licpspgabriela.blogspot.com.ar/2011/01/poesia-para-una-psicopedagoga.html





viernes, 26 de agosto de 2016

PENSAMIENTO CRÍTICO


10 estrategias para desarrollar el PENSAMIENTO CRITICO, un componente fundamental para ayudar a los niños en su capacidad de reflexión y entendimiento.
¿Por qué conformarnos sólo con lo que nos dicen? ¿Existen otras alternativas y opiniones? Debemos como adultos desarrollar el pensamiento crítico y el debatir en cada niño.
En un mundo ideal, el pensamiento crítico de las niñas y los niños sería una parte desarrollada integralmente desde el principio hasta el final de la escolarización, independientemente de la materia; realmente, esto no sucede así.

1. Preguntas, preguntas, preguntas.
Cuestionar adecuadamente es el núcleo del pensamiento crítico: se fomenta la curiosidad animando al alumnado a hacer preguntas. En Educación Primaria debemos enseñar a las niñas y a los niños a hacer preguntas que conduzcan al conocimiento, aprendizaje, compresión y comunicación, intentando reconducir las preguntas insuficientes o ineficaces en la dirección adecuada.
2. Comience con una pregunta "provocadora", polémica...
El debate ya será un desafío.
3. Proporcionar apoyos para la conversación
No dejes de apoyar las intervenciones con guías, tipo "estoy de acuerdo en esto" o "estoy en desacuerdo en esto"; también, "¿puedes aclarar lo que entiendes por ___?"
4. Modelar nuestras expectativas y/de acuerdo a sus intervenciones
Haz demostraciones y ejemplos sobre cómo entrar en un debate, establecer diferencias, estructurar la intervención, cómo disertar, cómo hacer resúmenes analíticos y, también, cómo guardar las formas y el (mero y puro) civismo, diferenciando las personas de las ideas.
5. Controversias constructivas
Los debates suelen formarse porque hay perspectivas diferentes en las aulas y, precisamente, suelen acabar en el caos más absoluto. No debemos olvidar recordarles que el desacuerdo no puede basarse en opiniones personales o sentimientos, sino que debe apoyarse en datos y en argumentos (y lo olvides tú, claro...)
6. Ayudarles a elegir los contenidos relevantes
7. Debate socrático
Limitándose a la observación y, en todo caso, a la mediación.
8. Evaluación
Necesitaríamos una ventana a sus procesos de pensamiento, que no tenemos. Los ensayos, los discursos pueden servirnos para observar las habilidades del alumnado y trazar una línea de progreso que, por tanto, nos da más bien una evaluación cualitativa y no tanto cuantitativa.
9. Estudiantes evaluándose mutuamente
Para esto hay que facilitarles un modelo para poder realizarlo. No siempre a los niños/ adolescentes les resulta fácil hacerlo, pero con una guía y apoyo pueden lograr autoevaluar su criterio y objetividad.
10. Un paso atrás
Puede ser difícil soltar las riendas y dejar que los y las estudiantes dispongan de cotas cada vez más altas de libertad; obviamente, no lo podrás (ni lo podrán) hacer de un día para otro, pero la incómoda autonomía también dará nuevas direcciones de trabajo, más "relevantes" para ambas partes y, por ello, más fáciles de continuar.